EL
DRAGÓN DE LAS AGUAS VERDES
Érase
una vez un dragón que salía todas las mañanas a la playa, para encontrarse con
las niñas y niños. Les traía muchos peces; se los regalaba y ya tenían que
comer ese día. Toda la gente quería mucho al dragón, le llamaban “el Dragón de
las aguas verdes”. Un buen día, como todos los días fueron a la playa y el Dragón no apareció. En su lugar apareció
una ballena que abriendo mucho la boca se
tragó a las niñas y niños ; dentro de la ballena se encontraron al Dragón. ¡No
llores que venimos a hacerte compañía! Y se pusieron todas a jugar dentro de la
barriga de la ballena. Tantos golpes dieron que se rompió la barriga de la
ballena y salieron todos bailando y cantando.
El
Dragón se hizo muy amigo de todos en el pueblo; le hicieron un estanque para él
y siempre estaba jugando con las gentes. Los peces salían solos a la playa y la
gente los asaba. Nunca más volvieron a pasar hambre en el pueblo. El Dragón los
protegía.